Capitán América: Civil War

(2016) EE.UU.
DIRECCIÓN Anthony Russo & Joe Russo
GUION Christopher Markus & Stephen McFeely
MÚSICA Henry Jackman
FOTOGRAFÍA Trent Opaloch
REPARTO Chris Evans, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, Sebastian Stan, Anthony Mackie, Don Cheadle, Jeremy Renner, Chadwick Boseman, Paul Rudd, Paul Bettany, Elizabeth Olsen, Tom Holland

Cine a pedazos

¿Quién se acuerda de todos los “daños colaterales” que los Avengers causaron en sus pasadas misiones? Destrucción de ciudades, muchos civiles inocentes (es lógico pensarlo) muertos… eso es lo que, en la trama, ocasiona que la ONU y el Gobierno de EE.UU. quieran controlar a los superhéroes, registrarlos, generando opiniones divididas entre los propios Avengers que se dividen en dos bandos, liderados por el Capitán América e Iron Man, respectivamente. Cuando el “soldado del invierno” (Bucky Barnes, amigo del Capitán América que fuese convertido por los soviéticos en una máquina de matar) reaparece, las opiniones divididas se vuelven una auténtica guerra civil entre los Avengers, que de paso incorporan a otros superhéroes a sus filas, elevando la acción y la emoción a grados cada vez más altos.

captain-america-civil-war-pics-022

La auténtica invasión de los superhéroes en el cine está ya más que consolidada y promete ir para largo, pues independientemente de que la crítica las favorezca o no, la taquilla les sigue respondiendo, y los productores han detectado la fórmula que hace andar esta enorme máquina de hacer dinero. Dos grandes compañías —enteramente ligadas al mundo del cómic del que proceden— compiten en este terreno, con sus respectivos universos narrativos: DC Comics/Warner Bros. (Superman, Batman, Wonder Woman, Aquaman, Suicide Squad…) y Marvel/Disney (The Avengers: Capitán América, Iron Man, Thor, Spiderman, Ant-Man…, Guardianes de la Galaxia y los X-Men, aunque estos últimos los distribuye Fox y no Disney).

nuevas-imc3a1genes-en-alta-definicic3b3n-de-captain-amc3a9rica-civil-war-marvel-2016-criticsight-7

En este género cinematográfico, con reglas propias, se inserta esta esperadísima Capitán América: Civil War (sí, el título está mitad en español y mitad en inglés, ese es su nombre comercial). Un género donde, sobra decirlo, abundan los efectos especiales y largas secuencias de batallas casi imposibles físicamente, y donde la narrativa tiene reglas propias. Esto porque, por un lado, lo que impera es la historia del cómic en el que se basa cada filme, por encima de lo establecido en otras películas (de ahí que, por ejemplo, aquí tengamos un Peter Parker/Spiderman mucho más joven —por no hablar de su Tía May—; aunque hay que decir que el universo cinematográfico de los Avengers está mejor armado que el de, por ejemplo, Batman o los propios X-Men, que resucitaron al Prof. X sin dar explicaciones, simplemente basándose en los cómics).

capitan-america-civil-war2

Los fans del género no quedarán decepcionados, y la inclusión del adolescente Spiderman (Tom Holland), del meditabundo T’Challa/Black Panther (Chadwick Boseman) o del divertidísimo Scott Lang/Ant-Man (Paul Rudd) —quien protagonizó a mi gusto la mejor cinta de Marvel junto con Guardianes de la Galaxia, porque son divertidas y distintas— son bastante acertadas. Por lo demás, no encontraremos una aportación mayor que la de una cinta más del género, que inicia in media res y termina dejando todos los cabos sueltos, con toda la intención de que esto solo sea un capítulo más dentro de la experiencia narrativa cada vez más amplia que pretenden ampliar, mostrándonos pedazos, trozos de tramas varias que buscan llenar todo un universo narrativo hasta donde se deje. Mientras sigan ganando dinero, qué duda cabe que lo seguirán haciendo y por el momento sus fans parecen satisfechos.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de Capitán América: Civil War

 

¡Ave, César!

(2016) EE.UU.
DIRECCIÓN Ethan Coen & Joel Coen
GUION Joel Coen & Ethan Coen
MÚSICA Carter Burwell
FOTOGRAFÍA Roger Deakins
REPARTO Josh Brolin, George Clooney, Scarlett Johansson, Alden Ehrenreich, Channing Tatum, Tilda Swinton, Ralph Fiennes, Jonah Hill, Frances McDormand, Alison Pill, Christopher Lambert, Wayne Knight

Un homenaje

Lo último de los hermanos Coen es una entretenida comedia negra, muy al estilo de su Burn After Reading, y que en este caso resulta todo un homenaje a la época dorada del cine de los grandes estudios en el Hollywood de los 1950’s, a través de una de las profesiones más peculiares de entonces: el fixer, un apagafuegos que como hombre de confianza del estudio tenía que resolver los muchos problemas que surgían en torno a las producciones y a las caprichosas estrellas de cine.

hail-caesar

En la trama, “¡Ave, César!” es el nombre de la última producción de la Capitol Pictures, y se trata de un péplum religioso al más puro estilo Ben-Hur, protagonizado por Baird Whitlock (George Clooney). Cuando Whitlock es secuestrado por un grupo de guionistas comunistas, pasa a ser un pendiente más en la lista de nuestro protagonista, Eddie Mannix (Josh Brolin), quien intenta ser un buen hombre de familia a la vez que lidia con embarazos no deseados de actrices caprichosas (Scarlett Johansson), directores de culto (Ralph Fiennes) en conflicto con actores de western (Alden Ehrenreich), periodistas intrigantes (Tilda Swinton) y un largo etcétera que permite incluir hasta una divertidísima escena musical al más puro estilo Cantando bajo la lluvia interpretada y bailada por Channing Tatum.

hail-caesar-channing-tatum

De paso es toda una clase de cómo funcionaba la industria cinematográfica entonces. Todos los talentos —actores, directores, etc— eran empleados del estudio, que decidía no solo en qué películas intervendrían, sino cuál sería su imagen pública, con quién saldrían o se casarían. Y por lo mismo era responsable de todos ellos como una gran y extraña familia… salvo de los extras: no por nada son de los primeros que sospechan cuando su estrella es secuestrada.

hail__caesar__offi_1055160a

Aparece también la referencia a lo poco que se valoraba a los guionistas, y se representa a los comunistas de Hollywood que serían luego perseguidos por el macartismo; y todo en la narrativa ágil de los Cohen, que se dan el lujo de desarrollar a su personaje principal, su vida familiar, posibles ofertas de trabajo y hasta su catolicismo. Este, por cierto, está muy presente en la película: las constantes confesiones del protagonista, la imagen de apertura es un crucifijo en contrapicado y la trama de “¡Ave, César!” (la película dentro de la película) es sobre la conversión de un tribuno romano de la época de Jesús de Nazareth. Por cierto, es brillante la escena en que Mannix se sienta con los representantes de los principales credos de Estados Unidos (católicos, protestantes, judíos y ortodoxos) para que la película no resulte ofensiva para nadie. Hollywood ha cambiado mucho. Supongo.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de ¡Ave, César!

Desierto

(2015) México
DIRECCIÓN Jonás Cuarón
GUION Jonás Cuarón y Mateo García
MÚSICA Woodkid
FOTOGRAFÍA Damián García
REPARTO Gael García Bernal, Jeffrey Dean Morgan, Alondra Hidalgo

Cacería humana

La ópera prima de Jonás Cuarón —si no contamos su película hecha a base de fotos y diálogos, Año uña (2007)—, hijo de Alfonso Cuarón y coguionista de Gravity, resulta una interesante sorpresa. Eso superada la tentación de pensar que esta película ha tenido cierta difusión y ha sido protagonizada por Gael García Bernal solamente porque Jonás es hijo de Alfonso Cuarón (uno de los ya influyentísimos three amigos de Hollywood, junto con Alejandro G. Iñárritu y Del Guillermo Del Toro; y que es productor de esta película junto con su hermano el también cineasta Carlos Cuarón), cosa que ciertamente le ayuda pero no debe demeritarle.

13029685_10153913176144713_7050072569281615797_o

Y es que Desierto tiene ciertas similitudes con la maravillosa Gravity, lo que solo puede hablar bien de ella. En primer lugar, la simplicidad —que no simpleza— de su argumento. Un grupo de inmigrantes ilegales mexicanos se disponen a cruzar la frontera atravesando el desierto, hasta que se ven obstaculizados por un gringo caza inmigrantes. Pocos personajes, un entorno en sí mismo amenazador (en Gravity el espacio, aquí el desierto) y, con todo, cierta exploración del alma humana, puntual pero certera. Pues aunque la trama sea simple no deja de ser aterradora y socialmente impactante: un ser humano deliberadamente cazando a otros. Todavía más impactante al saber que esos terribles actos se dan realmente en la frontera, y un testimonio muy elocuente en esta disparatada época de Donald Trumps.

DESIERTO

La premisa es bien tomada por Cuarón que la explota no como una película de denuncia, sino como un experimento lleno de ritmo, que como Gravity es casi una película de terror, que deja al espectador en una tensión máxima y al borde del asiento durante toda la película. Ayuda que el héroe —con todas las letras— sea interpretado por Gael García Bernal, que si no cumple del todo con el perfil del inmigrante mexicano promedio (ni por su físico ni por su modo de hablar), rápidamente se gana el favor del público con su interpretación de un personaje hábil y generoso a la vez. Quedemos, pues, pendientes de Jonás Cuarón que va demostrando de sobra que lo suyo no lo roba, lo hereda.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de Desierto

Brooklyn

(2015) Irlanda, Reino Unido
DIRECCIÓN John Crowley
GUION Nick Hornby, basado en la novela de Colm Tóibín
MÚSICA Michael Brook
FOTOGRAFÍA Yves Bélanguer
REPARTO Saoirse Ronan, Emory Cohen, Domhnall Gleeson, Jim Broadbent, Julie Walters

Tener un hogar

Unir la emoción del trabajo, del esfuerzo, de la aventura
y del camino hacia lo nuevo con el gozo y el descanso;
ser libres y estar seguros; arriesgar y ganar;
aventurarse y estar en casa -tener un hogar-:
aquel que sea capaz de realizar esa síntesis,
se puede decir que, en verdad, vive.

Rafael Alvira, Filosofía de la vida cotidiana

En el panorama actual de tantas películas pretenciosas -aunque no por eso malas- en las que si la experiencia visual no te tiene al borde del asiento parece no ser lo suficientemente buena, es una muy agradable experiencia la que otorga Brooklyn, una película emotiva y sutil, tan clásica como que aborda la persecución del sueño americano por parte de una joven irlandesa en los años cincuenta del siglo pasado.

brooklyn

El tema de la película es la homesickness: nostalgia, añoranza del hogar, que no tiene una traducción en una palabra al castellano (en inglés es una sickness, una enfermedad que, como dicen en la película, «crees que te matará pero luego se pasa a alguien más y desaparece»); ese sentimiento tan humano que incluso el lenguaje lo quiere cercano:  decimos ‘extrañar’ en Hispanoamérica, mientras que en España resulta más adecuado hablar de ‘tener morriña’, por no mencionar el ‘saudade’ portugués… Todo el que haya salido solo de su país, desde una estancia académica hasta un cambio de rumbo vital definitivo, se sentirá identificado y profundamente conmovido con la historia de Eilis.

La producción es irlandesa-inglesa (europea, por tanto, lo suficientemente distanciada de Hollywood sin dejar de ser accesible) y la correcta dirección de John Crowley toma como materia prima una adaptación de una novela reciente del irlandés Colm Tóibín, hecha por Nick Hornby (quien escribiera el guion de An Education,  así como la novela About a Boy, en la que se inspiró la maravillosa película homónima del 2002) que dio lugar a un guion nominado al Oscar. Aunque quien lleva el peso es la fabulosa Saoirse Ronan, que con Brooklyn cosechó su segunda nominación al Premio de la Academia. Realmente da vida a una Eilis apocada al principio y siempre coherente, que encuentra el amor en el hijo de italianos Tony: un Emory Cohen con el que tiene una química capaz de atraparnos a pesar de que la trama no tenga demasiadas peripecias.

still-of-saoirse-ronan-and-emory-cohen-in-brooklyn-2015

En fin, sin ser una película extraordinaria (en el sentido de «fuera de lo ordinario», todo lo contrario), Brooklyn provoca la lagrimita y deja con corazón cálido una historia inspirada en la de tantos inmigrantes. Ojalá nos haga comprender solo un poco más la de tantas personas desplazadas de su hogar no el siglo pasado sino hoy mismo que, quizá con mucho más drama, también viajan con la esperanza de encontrar un hogar.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de Brooklyn

La habitación

(2015) EE.UU.
DIRECCIÓN Lenny Abrahamson
GUION Emma Donoghue, basada en su novela
MÚSICA Stephen Rennicks
FOTOGRAFÍA Danny Cohen
REPARTO Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, William H. Macy, Sean Bridgers, Tom McCamus

Psicología de un secuestro

Excelente película sobre una joven secuestrada por varios años que, durante su cautiverio, da a luz a su hijo (y del secuestrador) al que cría protegiéndolo de ese entorno tan adverso. La historia arranca cuando el pequeño Jack cumple 5 años. Todo el mundo que conoce es esa habitación y su única relación ha sido con su madre (quien lo obliga a esconderse cuando «El viejo Nick» -el secuestrador- viene de «visita»). Ante la posibilidad de valerse de su hijo para el escape de ambos, ella tiene que revelarle que existe todo un mundo por descubrir.

room-movie-five

Varios elementos hacen que la ya de por sí atractiva historia de La habitación resulte en una película excepcional. El primero es el guion escrito por la misma autora de la novela en que se basa, Emma Donoghue. Hábilmente, no se centra en la trama del secuestro y el escape -aunque la tensión y  el drama de semejante situación están presentes- sino en el proceso psicológico de un niño en pleno desarrollo (aún es «plástico», moldeable, como se dice en la película) que se ve sometido a asumir que su realidad no es la que pensaba y que el verdadero mundo está fuera. Ahí lo acertado es la focalización, pues se nos cuenta todo desde la perspectiva del niño. Su voz en off nos hace conscientes de su concepción del mundo y cómo esta va cambiando… Con riesgo de alargarme, no quiero dejar de poner un botón (diálogo) de muestra. Oímos la voz de Jack:

I’ve been in the world 37 hours. I’ve seen pancakes, and a stairs, and birds, and windows, and hundreds of cars. And clouds, and police, and doctors, and grandma and grandpa. (…) The world’s like all TV planets on at the same time, so I don’t know which way to look and listen. There’s doors and… more doors. And behind all the doors, there’s another inside, and another outside. And things happen, happen, HAPPENING. It never stops. Plus, the world’s always changing brightness, and hotness. (…) When I was small, I only knew small things. But now I’m five, I know EVERYTHING!

El reto de contar esta historia no hubiera sido posible sin grandes actuaciones. Lo es la de Brie Larson, cuya carrera nunca le había presentado una oportunidad como ésta, de la que sale airosa y con (al menos) una nominación al Oscar. Consigue transmitir todo lo que implica ver la propia vida cortada y luego recuperada a través de la misión de salvar otra vida (la de su hijo). Pero quien sin duda se lleva la película es el pequeño Jacob Tremblay, con una actuación espectacular, mérito compartido con el director Lenny Abrahamson (también nominado), pues si dirigir niños es complicado, conseguir que Jacob transmita todo lo que hace en pantalla es un auténtico arte.

brielarsonroom-xlarge

El planteamiento me recordó dos películas: la poco lograda Espacio interior (México, 2013), centrada también en la perspectiva subjetiva de un secuestro y su escape, y la aclamadísima La vida es bella (Italia, 1997), por aquello de disfrazar una realidad terrible para proteger a tu hijo. Quien no busque una trama de secuestro llena de altibajos sino una auténtica historia de vida, disfrutará enormemente esta inteligente película, que con una buena dosis de esperanza da una visión amplia y profunda de lo que implica uno de las actos humanos más heroicos: salvar una vida.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de La habitación

Spotlight

(2015) EE.UU.
DIRECCIÓN Tom McCarthy
GUION Tom McCarthy y Josh Singer
MÚSICA Howard Shore
FOTOGRAFÍA Masanobu Takayanagi
REPARTO Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Brian d’Arcy James, Stanley Tucci

La verdad os hará libres

En el año 2001, el grupo de investigación “Spotlight” del periódico Boston Globe sacó a la luz pública una serie de abusos sexuales por parte de varios sacerdotes católicos de la diócesis de Boston, con el agravante de que los responsables dentro de la Iglesia en esa ciudad conocían esos hechos y no los habían hecho públicos ni llevado ante la autoridad civil. Son los hechos reales que recrea Tom McCarthy (ese actor que saltó al otro lado de la cámara para ofrecer historias tan humanas como The Visitor, Win Win o Up) en una película medida, puntual, atrapante y poderosa.

rachel-mcadams-mark-ruffalo-brian-dg-arcy-michael-keaton-and-john-slattery-in-spotlight-cred-kerry-hayes-open-road-films

Co-escrita por Josh Singer (The West Wing, The Fifth Estate), Spotlight es un thriller periodístico, ensamblado a base de diálogos, escenas de escritorio y papeles. Acertadamente focalizado en los cuatro periodistas de Spotlight, deja los tremendos hechos en la frialdad del dato y la declaración. El tono que marca la dirección de McCarthy, ayudado de la música del experimentado Howard Shore, es tan contenido como eficaz, parecido a lo que vimos en Foxcatcher el año pasado. Algo hecho posible gracias al gran elenco de la película: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, Stanley Tucci… quienes encarnan a una serie de personajes complejos que nos adentran en temas tan importantes como el derecho a la información, o más específicos –pero igualmente interesantes– como la jerarquía periodística o la competencia entre los medios de comunicación, de paso rompiendo una lanza a favor del periodismo de investigación, tan minusvalorado en la época actual del ciberperiodismo. Pero claramente no es ese el tema más importante de la película.

thumbnail_22627

Por el argumento que aborda –abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes católicos– podría pensarse que estamos ante una película ideológica, que busca atacar concretamente a la Iglesia católica. No me lo parece. Desde luego no la defiende, pero pienso que se limita a recordar esos hechos reales y cómo fueron apareciendo a los ojos de unos periodistas, de una ciudad y del mundo. Más allá de algunas tomas simbólicas –por ejemplo, la iglesia frente al parque con juegos para niños, señalada explícitamente por uno de los personajes–, que hacen hincapié en el peso moral y político de la Iglesia católica en Boston en esos años, la película no se recrea morbosamente ni con saña en lo que denuncia.

spotlight-00_00_16_29-still002

No puede pedírsele a esta película una visión más enriquecida del terrible problema que retrata. Hacerlo implicaría señalar que el abuso sexual a menores es un problema de toda la sociedad –donde más se da numéricamente es en las escuelas y en las propias familias, lo que no quita que en la Iglesia resulte especialmente grave y escandaloso– o que son acciones de unos pocos dentro de una institución que ha hecho y sigue haciendo tanto bien, tanto espiritual como material, en todo el mundo; cosas que la película, evidentemente, no presenta. Ciertamente, en ese sentido se da una visión bastante reducida de la Iglesia, e incluso se sugiere que estas conductas pueden ser un “fenómeno psiquiátrico” derivado del celibato sacerdotal (aunque quien lo sugiera sea un personaje ex sacerdote, al que solo oímos por teléfono, y del que uno de los periodistas cuestiona si es digno de tanta credibilidad como le da otro de ellos). Los protagonistas tampoco son presentados como héroes, aunque hayan emprendido semejante misión –“no vamos tras un sacerdote, vamos tras el sistema”, dice el editor jefe–; y se duelen al reconocer que en su día tuvieron indicios de los hechos y no los siguieron. Al final, simplemente tenemos el comportamiento valiente de aquellos que buscan la verdad. Y los buenos nunca deben temerle a la verdad, ni dentro ni fuera de la Iglesia.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de Spotlight

The Martian

(2015) EE.UU.
DIRECCIÓN Riddley Scott
GUION Drew Goddard basado en la novela de Andy Weir
MÚSICA Harry Gregson-Williams
FOTOGRAFÍA Dariusz Wolski
REPARTO Matt Damon, Jessica Chastain, Jeff Daniels, Chiwetel Ejiofor, Kristen Wiig, Sean Bean, Michael Peña, Kate Mara

I will survive

Dicen que en gustos se rompen géneros. La historia espacial de un Matt Damon astronauta que se queda en un planeta extraño y debe ser rescatado por un equipo que incluye a Jessica Chastain, puede resultar muy distinta según el género cinematográfico desde el que se haga. De un enfoque poético-científico-filosófico puede salir, por ejemplo, Interstellar, mientras que desde un enfoque social-comunicacional-simpático puede salir la agradable The Martian.

martian-gallery9

Un equipo espacial abandona a uno de sus miembros –creyéndolo muerto– en medio de una tormenta en Marte. El sobreviviente consigue hacer contacto con la Tierra y el rescatarlo se vuelve un asunto político y de interés humano a nivel mundial. Mientras tanto, el astronauta debe enfrentarse a sobrevivir los años que tomará la misión de rescate, haciendo uso de su entrenamiento y de su buen humor. Y hablo del género que adopta porque podríamos estar ante una frustrante tragedia –el protagonista solo se viene abajo una vez, lo que resulta al menos poco verosímil– y, sin embargo, estamos ante una historia vitalista y bastante entretenida.

1-intro

La compleja trama –se trata de un auténtico reparto coral, que desde la NASA, California, China y la propia nave del equipo que huyó de Marte, gira en torno al protagonista abandonado en el planeta rojo– funciona ágilmente de la mano del guionista Drew Goddard (creador de la estupenda Daredevil de Netflix) y, cómo no, del curtidísimo Riddley Scott. El Globo de Oro a la mejor comedia y siete nominaciones al Oscar ratifican la calidad de una ficción espacial que también es toda una lección magistral de compañerismo, lealtad, manejo de personas, crisis de comunicación, dirección de instituciones, psicología y hasta física y bioquímica.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de The Martian

Puente de espías

(2015) EE.UU.
DIRECCIÓN Steven Spielberg
GUION Matt Charman, Joel Coen, Ethan Coen
MÚSICA Thomas Newman
FOTOGRAFÍA Janusz Kaminski
REPARTO Tom Hanks, Mark Rylance, Alan Alda, Amy Ryan, Austin Stowell,

Un padre de familia en la Guerra Fría

No hay quien discuta la calidad de los filmes históricos de Steven Spielberg. Desde La lista de Schindler o Rescatando al Soldado Ryan hasta Munich o Lincoln más recientemente, su experimentada factura no decepciona. En Puente de espías (con guion de los hermanos Coen) se sitúa en la Guerra Fría para contar la historia de James B. Donovan (Tom Hanks), un prestigioso y noble abogado, padre de familia, al que se le encomienda defender en juicio a un espía ruso -con toda la polémica que eso implica- pues la Constitución de los Estados Unidos confiere el derecho a una defensa a cualquier persona juzgada. Cuando los rusos capturan a su vez a un piloto norteamericano, el abogado se verá siendo puente en uno de los conflictos más delicados de la historia reciente.

ST. JAMES PLACE

La trama gira en torno a los valores universales por encima de los intereses políticos, una fórmula clásica que Spielberg sabe manejar de sobra, y que el mejor modo de que funcione es con el rostro de su viejo amigo Tom Hanks por delante. A eso se añaden detalles originales, principalmente el curioso personaje del espía ruso Rudolf Abel (Mark Rylance, que alcanzó la nominación al Oscar), bien conseguido por estar lejos del cliché: es extremadamente apacible, con dotes artísticas y a su vez un hombre de familia.

Dicho todo esto, es una película más bien lenta, que no termina de aportar nada a la fórmula del “buen ciudadano americano” que defiende los valores estadounidenses contra los propios políticos y al que hemos visto en pantalla una y otra vez desde el Mr. Smith de Frank Capra a finales de la década de 1930. Tampoco es novedosa en su versión histórica de la Guerra Fría. Una película de mucha calidad cinematográfica, pero que quizá no sería relevante en absoluto si no llevara los nombres de Spielberg y Hanks.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de Puente de espías

The Revenant

(2015) EE.UU.
DIRECCIÓN Alejandro González Iñárritu
GUION Alejandro González Iñárritu y Mark L. Smith, basada en parte en la novela de Michael Punke
MÚSICA Alva Noto y Ryûichi Sakamoto
FOTOGRAFÍA Emmanuel Lubezki
REPARTO Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Domhnall Gleeson, Forrest Goodluck, Will Poulter

Vivir para vengarla

Ya es esperado en el panorama cinematográfico actual que Alejandro G. Iñárritu desafíe los estándares visuales e innove de algún modo narrativamente. Tras su triunfo el año pasado en los Premios de la Academia con la pretenciosa Birdman, uniendo esfuerzos de nuevo con el indiscutible “Chivo” Lubezki –su compatriota y uno de los directores de fotografía más talentosos en activo– y con un Leonardo DiCaprio en la madurez de su carrera, la expectativa por The Revenant (12 nominaciones al Oscar) llegó al tope.

THE REVENANT

Los hechos reales en que se basa –con una novela como vehículo intermedio– son material bastante jugoso. Se trata de la increíble historia de Hugh Glass, un trapero del siglo XIX que formaba parte de una expedición que recorría las montañas nevadas de Dakota del Sur. Tras ser atacado por un oso –una secuencia terriblemente realista dentro de la película–, Glass queda herido de gravedad y el jefe de la expedición solicita voluntarios para permanecer con él hasta su muerte para darle un entierro digno. Se ofrece John Fitzgerald, un hombre práctico y sin escrúpulos, quien termina siendo responsable de abandonar a Glass medio enterrado vivo y de paso asesinar a su hijo mestizo (personaje añadido a los hechos reales para acentuar el conflicto). Glass sobrevivió –renació– y gravemente herido consiguió recorrer en seis semanas los 320 kilómetros que lo separaban del campamento base. Y de su venganza.

the20revenant2020th20century20fox

Es sabido que la filmación de la película fue muy sufrida, a la manera de la historia que cuenta. Iñárritu y Lubezki decidieron solamente utilizar luz natural, a la vez que sometieron a todo el equipo a largas esperas en un clima inhóspito, y a repetir las tomas una y otra vez con actores semidesnudos entre la nieve, por poner solo un ejemplo. El argumento que siempre esgrimieron es que todo ese sufrimiento valdría la pena, y ciertamente la película técnica y visualmente es fabulosa, pero no termina de estar a la altura de todo el revuelo y expectativa que generó.

revenant2015

La historia real de Glass sin duda es admirable, pero el atractivo de un hombre sobreviviendo solo en medio de las inclemencias de la nieve tiene el arriesgado reto de conseguir una narración entretenida acerca de un hombre sobreviviendo solo en medio de las inclemencias de la nieve… Así, los casi 160 minutos de la película llegan a hacerse cansados, con muchos momentos al estilo del Náufrago (2000) de Robert Zemeckis. Quizá por lo mismo, y por ser fiel a su toque trascendente, Iñárritu subraya el conflicto interno de los personajes. El de Glass, que vive del recuerdo de su mujer nativa y de su hijo –y por tanto de vengarse del hombre que se lo quitó– y el de los personajes a su alrededor, con distintos cargos de conciencia según su responsabilidad al dejarlo por muerto. Estas pinceladas de Iñárritu, que se manifiestan en los recuerdos e imaginaciones de su protagonista (preciosa la escena en las ruinas de la iglesia), recuerdan un poco a El árbol de la vida de Terrence Malick; no por nada el responsable visual en esa película también era Lubezki. Con todo, el envoltorio narrativo no llega más allá de una clásica trama de venganza con su también clásica dosis de justicia poética en el desenlace.

cpvj0f7403svazykn22n

La interpretación de DiCaprio es efectiva, sin que represente a mi parecer el mejor trabajo del actor. No por falta de talento sino por la propia historia, que le ofrece un personaje parco de palabras –y con poca ocasión de pronunciarlas: la mayor parte de sus pocos diálogos son en lengua indígena– que más bien le exige gritar mucho, jadear otro tanto y arrastrarse también mucho. Sabemos que decidió experimentarlo todo –permanecer sin abrigo entre la nieve, comer un hígado crudo real, etc– pero al final lo que cuenta es lo que vemos en pantalla y nada más. Mayor relieve tiene Tom Hardy (punto de coincidencia con la otra gran nominada de este año) que hace un Fitzgerald parlanchín y desalmado, felizmente logrado a base de intensas miradas y un marcado acento.

tom-hardy-is-tougher-than-ever-before-in-the-revenant-the-revenant-685094

Total. Los preciosos amaneceres de Lubezki y las complejas secuencias de acción en toma continua, así como la música más bien minimalista, hacen de The Revenant una bella película que demuestra que Alejandro G. Iñárritu es capaz de muchas cosas siempre innovando. Pero sigo echando de menos una historia lo suficientemente poderosa, de esas que hacen que el gran público y los críticos se den la mano. Quizá sea mucho pedir, pero no dejo de desearlo para que un dúo tan talentoso y arriesgado tenga un merecido renacer.

Juan Carlos Carrillo Cal y Mayor

Todos los datos de The Revenant