West Side Story

El clásico vuelve a bailar

Qué arriesgado es hacer un remake de un clásico, y más queriendo mantener todos sus elementos principales —en este caso, la música inmortal de uno de los mejores musicales jamás hechos— e incluso haciendo referencia explícita a la película original. Ahora, si eres Steven Spielberg la cosa cambia bastante. El icónico director es un auténtico fan de West Side Story desde su niñez, y acariciaba el sueño de alguna vez hacer él esa película. Finalmente lo hizo y el resultado es sorprendente, pues no es una actualización de la película original 60 años después, sino que la hizo con todo amor a ese clásico y con los medios disponibles hoy, logrando algo que, por polémico que sea decirlo, en conjunto es mejor que la película original.

Técnicamente impecable, como comprueban sus nominaciones a Mejor fotografía, diseño de producción y vestuario

Es sabido que la historia parte de Romeo y Julieta de Shakespeare: el amor súbito entre dos adolescentes pertenecientes a dos bandos enemistados, familias rivales en la obra isabelina, y en el musical grupos sociales opuestos en el Nueva York de los años 50. Tony es uno de los fundadores de una banda de chicos caucásicos, los Jets, que reformado tras salir de la cárcel busca llevar una vida tranquila y ser alguien de bien, aunque su amigo Riff lo sigue llamando a tomar su lugar al frente de los Jets. María es la hermana de Bernardo, el líder de los Sharks, que representan a la comunidad puertorriqueña y enemigos a muerte de los Jets. El amor repentino entre Tony y María, que se conocen en un baile, dispara la tragedia.

Hay gran química entre los protagonistas, a pesar de la no ideal marcada diferencia de estatura

A los elementos originales del musical, la música de Leonard Bernstein y las letras de Stephen Sondheim, Spielberg aplica su talento y experiencia y la de su equipo habitual de colaboradores. Tony Kushner adaptó la historia a un guion más ágil y fresco. Janusz Kaminski desde la cinematografía emula el look de la cinta original, a la vez que se permite algunos virtuosismos con la cámara, más notables en las escenas de baile o de pelea. Spielberg le pidió al director de orquesta Gustavo Dudamel que hiciera lo propio frente a la Filarmónica de Nueva York y luego con la Filarmónica de Los Ángeles. El reparto lo conforman principalmente profesionales de Broadway, con excepción de los protagónicos en los que brillan Ansel Elgort (Baby Driver) y la revelación de Rachel Zegler como María en su primera película a partir de un casting de 30 mil chicas. Aunque se llevan la película las dos Anitas: Rita Moreno, quien interpretó a Anita (mejor amiga de María y novia de Bernardo) en 1961 y aquí hace de Valentina, un personaje que era varón (Doc) en aquella versión y Fray Lorenzo en la obra de Shakespeare, y que constituye el homenaje a la película original; y la talentosa afro-latina Ariana DeBose, a quien le preocupaba que su piel fuera demasiado oscura para el papel, y que hoy está nominada al Oscar a Mejor actriz de reparto por su espléndida interpretación.

Una de las más marcadas —y más acertadas— diferencias con el original fue trasladar el número «America» de la azotea a las calles

De paso esta versión ajusta algunas deudas sociales que la versión clásica había dejado: mientras muchos de los personajes latinos no eran tales, incluso varios de ellos siendo maquillados para verse morenos, Spielberg quiso solamente incluir actores latinos en esos papeles. Se incluyen breves diálogos en español, que a propósito no van subtitulados en inglés, con afán de hacer una película bicultural. Por otro lado, aquí sí cantan los protagonistas, mientras en aquella versión eran sustituidos con otras voces. Incluso se adapta el personaje de Anybodys, originalmente una chica que quería ser parte de los Jets y aquí un personaje transgénero interpretado por el actor no binario Iris Menas. En fin, a pesar de su lamentable fracaso en taquilla que no alcanzó ni el gasto de presupuesto (le afectó una mezcla entre el aumento de casos de covid por la variante ómicron en su estreno, y el ser seguida por Spiderman: No Way Home el siguiente fin de semana), es una película excelente dentro de su género (musical clásico) y que se sostiene en un tema tan poderoso como el enamoramiento con el telón de fondo de la enemistad social y el racismo que, tristemente, sigue siendo hoy tan actual como en 1961 o incluso más, incluso más.

Rita Moreno (Anita en el original, Valentina en este) tuvo gran parte en el proyecto, también como productora

(2021) EE.UU.
DIRECCIÓN Steven Spielberg
GUION Tony Kushner basado en la obra teatral de Arthur Laurents
FOTOGRAFÍA Janusz Kaminski
MÚSICA Leonard Bernstein
REPARTO Ansel Elgort, Rachel Zegler, Ariana DeBose, David Alvarez, Mike Faist, Rita Moreno, Corey Stoll, Brian D’Arcy James, Josh Andrés Rivera, Iris Menas

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