Deseo cumplido
A partir del tropo conocido del deseo cumplido que sale mal, el popular youtuber Curry Barker salta a la pantalla grande escribiendo y dirigiendo esta película que, desde una sencilla premisa, logra una situación de terror angustiante y desconcertante a la vez que —y sobre todo— hace una crítica feroz al individualismo, al modo de concebir algunas relaciones, a la objetivación de la mujer, e incluso a las salidas fáciles que buscamos en la inteligencia artificial.

Bear está enamorado de Nikki, su compañera de trabajo. Incapaz de confesarle sus sentimientos, un día se topa con una «vara de sauce de un deseo», un producto que promete conceder cualquier deseo y decide pedir «que Nikki Freeman me ame más que nada en este mundo». Y pues, se cumple. La premisa que desarrolla Barker es terrible precisamente porque juega con qué implicaría que la autonomía de una persona obedezca al deseo de otra (no por nada, el genio de Aladdín tenía tres excepciones: no puede matar a nadie, no puede hacer que alguien se enamore de otra persona y no puede revivir a los muertos). De forma aterradora, Nikki busca enfermizamente mostrar su amor por Bear y, más aterrador aún, hay pequeños vislumbres de la Nikki «verdadera», de algún modo atrapada dentro de la Nikki que creó el deseo de Bear.

Y ahí es donde se encuentra el potente mensaje de la película. Una «relación» que recae en los deseos individualistas de una de las partes, y en la del varón como es aquí, no es tal relación. Es una violación —como se deja ver tal cual en una de las escenas—, o una relación tóxica donde se finge para el otro o, como sucede cada vez más hoy, un sucedáneo de relación que en todo nos dé la razón, como sucede con la IA —y hay muchas que son diseñadas para fines emocionales y sexuales. Como se da cuenta entre lágrimas el personaje de Bear, «no es real». Es la crítica a la salida fácil que hoy tanto se busca, apoyados en la tecnología que, como la IA, parece que mágicamente concede nuestros deseos. Quizá los más profundos, como el amor. Y ahí está el engaño. Como se dice en un influyente texto al respecto, «Quien ama y desea, no puede evitar atravesar la prueba y el sufrimiento (…) Renunciar a esta aventura, al mismo tiempo dramática y espléndida, en nombre de una presunta superación de todo límite podría ser cualquier cosa, pero no significaría ser humanos».

La película tiene su fuerza en buena parte en la genial actuación de Inde Navarrete, que muestra a esa Nikki en todas sus capas. Hay escenas muy bien logradas de auténtico terror, e incluso momentos de humor. Si bien se insinúa lo terrible que puede volverse todo, el tercer acto desborda ya en actos violentos muy desagradables que incluso hacen que se pierda la fuerza emocional que iba construyendo la trama, para caer ya enteramente en lo gore. Esta mezcla de un mensaje muy real con escenas perturbadoras dejan una huella en el espectador difícil de olvidar.

(2026) EUA
DIRECCIÓN Y GUION Curry Barker
MÚSICA Rock Burwell
FOTOGRAFÍA Taylor Clemons
REPARTO Michael Johnston, Inde Navarrete, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Richter
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