Vidas pasadas

El sueño milenial

La protagonista de esta historia nació en Corea del Sur y emigró a Estados Unidos siendo niña, junto con su familia, siguiendo el sueño americano (o la versión de este después del 11-S y con ciertos recursos). En Corea dejó a un amigo de la infancia, su amor platónico adolescente. Pasan unos 12 años y se encuentran por internet (la nostalgia del viejo Facebook y del Skype, antes de la era del Zoom) mientras ambos están en la universidad, imposibilitados a viajar para convivir de nuevo. Pasan otros tantos años y finalmente él viaja a Nueva York, donde ella ya hizo su vida y está casada…

Esto que podría ser una entrega de las películas de Before Sunrise de Richard Linklater, es la ópera prima de Celine Song, dramaturga que incursiona en el cine con una película de claros tintes autobiográficos, auspiciada por la productora A24, símbolo ya de calidad en el cine independiente. Se trata de una trama sencilla sin grandes giros, sostenida en los tres personajes principales. La protagonista Greta Lee interpreta un rol que le permite dar un paso gigante en su carrera, hasta ahora más vinculada a roles secundarios de comedia en la pantalla chica, y que le ha valido ya varios premios y nominaciones. Teo Yoo, también coreano (y que aparece en la cinta coreana estelar del año, Decision to Leave, un título que podría compartir con esta historia) es su excelente contraparte, el amigo de infancia que se convirtió en un ingeniero adulto. Finalmente John Magaro, con un rostro quizá más familiar al público occidental, es el esposo americano de ella: llamado a ser villano en este triángulo amoroso, como él reconoce, pero que afortunadamente no llega a tal sino que se evita el cliché y he ahí el principal atractivo de esta película.

Delicada y sutil en su modo de plantearlo, desde luego bella en su conematografía, la película muestra el modo de concebir las relaciones hoy entre los ya-no-tan-jóvenes que puede compartir el público snob, occidental —neoyorquino como el de la película— tan cercano a los premios y a la alta crítica fílmica, donde ha gustado mucho esta película. El sueño milenial, como en la celebrada película danesa La peor persona del mundo. Manda lo profesional por encima de un proyecto de familia. Como en La La Land, el final feliz ya no es el de la pareja aparentemente destinada a estar junta, sino el de las decisiones más individualistas, lo que tiene un sabor más real. Eso sí, quizá demasiado idealizado por películas celebradas (si bien merecidamente) como ésta. Menos mal que no es la realidad de la mayoría, aunque sí de muchos de los que hacen el cine hoy.

(2023) EE.UU.
DIRECCIÓN Y GUION Celine Song
FOTOGRAFÍA Shabier Kirchner
MÚSICA Christopher Bear & Daniel Rossen
REPARTO Greta Lee, Teo Yoo, John Magaro,

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